lunes, 30 de mayo de 2016

¿Que nos asegura que los cosméticos que compramos son sanos?

El peligro detrás de los cosméticos.

Cuando compramos productos de cosmética solemos ver brevemente su etiqueta, confiándonos en marcas referidas por amistades, por la publicidad o demás. Pero un producto, aunque se promocione como natural o gentil con la piel y el organismo, puede no serlo del todo. No es que sea dañino en su uso, sino que puede ser poco saludable a largo plazo.
Cuando hablamos de productos cosméticos nos referimos a todos los productos de higiene y belleza, incluyendo productos capilares (champú, acondicionador, crema de peinar, cremas de tratamiento, cápsulas, tinturas y demás), del cuidado de la piel y del cuerpo (cremas, aceites, lociones, leches y demás), maquillaje, perfumes, productos de higiene personal (crema dental, desodorante, desmaquillante y demás) y todo aquel diseñado para hacerte lucir bien, para mantenerte en buen estado de apariencia, y para -supuestamente- preservar tu buena salud con su uso tópico.

Ingredientes peligrosos en los cosméticos.

Por alarmante que suene, recuerda: hay elementos que son parte de la lista de ingredientes de los productos de cosmética, cuyo uso prolongado puede tener consecuencias en tu salud, ya sean leves, o también severas. A continuación, te contamos una lista de los ingredientes más habituales, sus posibles influencias en el organismo, y en qué productos sueles hallarlos.
Plomo: Las causas más severas del plomo son envenenamiento por metales pesados, que puede derivar con daños cerebrales y cáncer. Se lo halla en ciertos labiales, brillos y gloss o bálsamos de labios.
Ftalato de dibutilo: Es una toxina que, a la larga, afecta el sistema nervioso central. Se lo halla comúnmente en barnices de uñas, en especial en los incoloros de propiedades protectoras, endurecedoras y demás.
Formaldehido: Es un conservante presente en muchos productos, en especial de los de cosmética capilar, astringentes, desinfectantes y otros. Contrariamente a sus promesas, se trata de un alérgeno que ha de ser usado con cautela.
Ftalato dietil: Usado como aromatizante y presente en muchos productos cosméticos, desde perfumes hasta cremas y lociones y muchos más, este ingrediente puede irritar tu piel y mucosas y causar reacciones alérgicas.
Propilenglicol o Glicol propileno: Presente en muchos hidratantes y productos de higiene bucal y de la piel, incluyendo también protectores solares y cremas. Puede causar náuseas, cefaleas y eccemas, y su uso a largo plazo se ha relacionado a fallos en riñones e hígado.
Parabenos: Son químicos conservantes que prolongan la vida útil de numerosos productos de cosmética. Entre ellos, los más populares suelen ser el metilparabeno, el propilparabeno y el butilparabeno. Se los ha asociado al desarrollo de numerosos tipos de cáncer, en especial de seno.
Triclosán: Es otro de los ingredientes cancerígenos con su uso a largo plazo, y es incluso tóxico en su inhalación. Es un compuesto antibacterial presente en limpiadores, productos contra el acné y desodorantes, entre tantos otros.

La fecha de caducidad en los cosméticos


La mayoría de nosotros estamos ya acostumbrados a ir al supermercado, por ejemplo, y mirar las fechas de caducidad de los alimentos. Somos conscientes de que mantener una buena salud pasa por conseguir una alimentación correcta, consumiendo alimentos saludables y en perfectas condiciones.
Por eso, cuando compramos un producto alimenticio o lo guardamos un tiempo en la nevera y/o despensa, acabamos por mirar su fecha de caducidad y la fecha de consumo preferente. La fecha de caducidad nos indica el momento en el que ese alimento deja de ser consumible y apto para el ser humano. Ningún alimento puede ser consumido (ni vendido) más allá de esa fecha. La fecha de consumo preferente o recomendado determina aquellos alimentos que no son tan perecederos como los anteriores y que simplemente pierden propiedades. Este tipo de alimento, pasada esa fecha, no se pone malo ni es perjudicial para la salud, aunque ya no aportan todas las cualidades o nutrientes que tenía en un principio.
En cambio, no estamos acostumbrados a hacer lo mismo con los productos cosméticos. Los guardamos sin mirar la fecha de caducidad, y casi siempre los tiramos cuando huelen mal, están resecos, endurecidos, tienen mal color u otra circunstancia extraña.
Hay que saber sin embargo que, aunque la gran mayoría de los productos de cosmética, si fueran alimentos, tendrían el distintivo de fecha de consumo preferente o recomendado, hay otros que, en contacto con el ambiente exterior, se degradan e incluso pueden ser nocivos por contaminación microbiológica, como es el caso de ciertas cremas solares o de tratamiento facial.
Con el uso de cremas en mal estado pueden aparecer irritaciones, enrojecimiento, ampollas y reacciones alérgicas. En otros cosméticos, pasado el tiempo indicado, pierden eficacia, por lo que es recomendable tirarlos y no seguir usando un producto que no va a ser eficaz.
En los productos que tienen una fecha de caducidad inferior a 30 meses.
En aquellos productos en los que no existe una apertura física del envase: no hay contacto entre el producto envasado y el exterior (ejemplo: sprays).
En aquellos productos que deben ser usados en el momento en que se abren.
En aquellos productos en los que no existe un riesgo de deterioro (por microorganismos o por degradación físico-química) o disminución de la eficacia (en productos de protección solar) que pueda causar daños para la salud del consumidor.

Duración de productos cosméticos habituales

Fechas aproximadas de duración de algunos productos:

  • Máscara: 4 a 6 meses.
  • Desmaquillantes: 6 meses.
  • Máscara de pestañas: 6 a 12 meses.
  • Contorno de ojos: 6 a 12 meses.
  • Tónico facial: 6 a 12 meses.
  • Crema facial: 6 a 12 meses.
  • Crema solar: 6 a 24 meses (depende del filtro protector).
  • Base (agua) de maquillaje: 12 meses.
  • Maquillajes en crema: 12 meses.
  • Esmalte de uñas: 12 meses.
  • Barras de labios: 12 a 18 meses.
  • Lápiz de ojos y labios: 12 a 18 meses.
  • Crema hidratante: 12 a 24 meses.
  • Base (aceite) de maquillaje: 18 meses.
  • Colorete en crema: 18 a 24 meses.
  • Maquillajes en polvo: 24 meses.
  • Base en crema o líquida: 24 meses.
  • Corrector: 24 meses.
  • Polvos compactos: 24 meses.
  • Colorete en polvo: 24 a 36 meses.

1 comentario:

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